11 de julio de 2017

Tarta de Oreo


Vamos a prepararnos para la próxima ola de calor...


Dicen que a partir de mañana llega una nueva ola de calor, tampoco podemos quejarnos, es verano. Así que encender el horno solo es apto para valientes o casas especialmente fresquitas.
Nosotros no queremos pasar calor de más, por eso vamos a preparar una tarta fresquita de galletas Oreo que, además, se puede dejar preparada con anterioridad por si tienes visitas en casa.

Además, ¿a quién no le gustan estas galletas? Levantan pasiones allí donde van, aciertas con el postre seguro!


Ingredientes para la Tarta de Oreo
de Las recetas dulces de Ana:

Para la base:
  • Aproximadamente 180 gr de galletas Oreo + 70 gr para adornar al final
  • 2 cucharadas de mantequilla o margarina
Para esta base, vamos a quitar el relleno de las galletas y lo vamos a reservar en un vaso porque lo vamos a utilizar más tarde.
Las galletas las vamos a triturar con la batidora (si tenemos), y si no, podéis meterlas en una bolsa de congelar bien cerrada y las pasais por encima con un rodillo de cocina.
En un bol, derretimos la mantequilla en el microondas.
Una vez derretida, la mezclamos con las galletas hasta formar una masa.
Esta masa la pondremos en el fondo de un molde redondo desmoldable de unos 20-22 cm aprox.
La dejamos enfriar en el frigorifico mientras preparamos la crema.

Para la crema:

  • 250 gr de queso crema tipo Philadelphia
  • 500 ml de nata
  • 160 gr de azúcar
  • 2 sobres de cuajada o 2 sobres de gelatina en polvo
  • 300 ml de leche entera
  • el relleno de las galletas que teníamos reservado
En un cazo, calentamos la nata y la mitad de la leche. Ponemos también el queso, el azúcar y el relleno de las galletas. Movemos bien hasta que se integren y quede una masa líquida.
Tenemos que calentar todo esto a fuego medio-bajo para que no se queme.

Mientras, en un vaso, ponemos los 150 ml de leche que nos quedaban y lo calentamos en el micro un minutillo hasta que temple.
Añadimos los sobres y removemos muy bien hasta que no queden grumos (esto es muy importante), podéis ayudaros de un tenedor.

El siguiente paso es echar el contenido del vaso al cazo y remover constantemente para que no se pegue en el fondo del cazo, recomiendo utilizar unas varillas.

Una vez empiece a hervir, siempre a fuego medio-bajo, lo retiramos del fuego y lo echamos encima de la base de galletas que teníamos reservada. En este paso hay que tener especial cuidado, para que no se levanten las galletas del fondo, podemos ir echando la mezcla del cazo encima de un cucharón poco a poco y del cucharón que caiga despacio encima de la base de galletas.

Ahora dejamos enfriar en el frigorifico al menos 3-4 horas hasta que cuaje, si habéis utilizado sobres de gelatina tardará más en cuajar pero os aseguro que cuajar, cuaja.



Una vez esté fría, antes de servir, espolvorearemos por encima la galleta en polvo que teníamos reservada desde el principio. Yo lo hago así para que visualmente simule las dos capas de galleta Oreo y su relleno hiper blanco, si queréis podéis incluir esta última capa de galleta en polvo en el relleno y quedará igual de rico y bonito.

Si Lucas me deja un segundo libre, intentaré ir poniendo más recetas fresquitas para el verano.

Besos!!







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